Hapag-Lloyd y DSV suscribieron un acuerdo marco por dos años bajo el programa Ship Green para la compra de reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de Alcance 3. Las reducciones se generarán mediante el uso de combustibles marinos sostenibles en la flota de la línea naviera.
El contrato contempla un total de 18.000 toneladas de CO₂e bajo el enfoque well-to-wake (WTW. Es decir, desde su origen hasta su uso final). El período comenzará este mismo año y las reducciones se obtendrán principalmente a través de biocombustibles de segunda generación producidos a partir de residuos y materias primas derivadas de desechos.
Además, el acuerdo permite incluir otras fuentes de combustibles sostenibles. La ampliación da continuidad a la cooperación iniciada en 2022 entre ambas entidades en materia de biocombustibles marinos.
“Estamos muy complacidos de seguir fortaleciendo nuestra colaboración con DSV a través de este acuerdo”, señaló Danny Smolders, Managing Director Global Sales de Hapag-Lloyd. “Ambas compañías comparten una clara ambición de acelerar la descarbonización de las cadenas de suministro globales. Al trabajar estrechamente juntos, podemos convertir esta ambición en acción. Este acuerdo demuestra cómo navieras y transitarios pueden impulsar conjuntamente avances concretos y ampliar soluciones de transporte marítimo con menores emisiones”
Por su parte, Michael Hollstein, Head of Ocean Product de DSV, indicó: “Este acuerdo es un paso importante en nuestros esfuerzos conjuntos por descarbonizar el transporte marítimo global en un momento clave para la transición verde. Los combustibles marinos sostenibles son una solución tangible y escalable para reducir las emisiones de CO2 y, mediante una estrecha colaboración con Hapag-Lloyd, estamos permitiendo que nuestros clientes descarbonicen sus cadenas de suministro”
El acuerdo se basa en un mecanismo de trazabilidad book-and-claim, que permite a los clientes atribuir reducciones verificadas de emisiones independientemente de la asignación física del combustible a buques o rutas específicas. Solo se asignarán a DSV reducciones derivadas de biocombustibles ya utilizados en la flota propia y operada por Hapag-Lloyd, lo que busca facilitar la escalabilidad en un contexto de disponibilidad limitada de estos combustibles.
Hapag-Lloyd proyecta alcanzar operaciones de flota con emisiones netas cero en 2045, mientras que DSV se comprometió a lograr emisiones netas cero en sus operaciones y cadena de valor para 2050. En 2024, la línea naviera incorporó biometano a su gama de combustibles sostenibles, ampliando el uso previo de biocombustibles de segunda generación.
Nota Mundo Maritimo - 24 de febrero 2026.