Andrea Tokman: “La modernización del Estado pasó a ser una necesidad insoslayable”

Encuentros

Durante su presentación “Un gran crisis, tres oportunidades”, Andrea Tokman, economista jefe de Quiñenco, repasó los principales efectos económicos que ha generado la pandemia de Covid-19 que golpea a Chile y a gran parte del mundo, además de identificar tres oportunidades que se presentan en materia de digitalización, valorización de trabajos esenciales, y reconocimiento al rol del estado y de los liderazgos.

A continuación, dejamos tres preguntas planteadas por el público durante la conferencia y que son respondidas por Andrea Tokman.

1. ¿Qué políticas públicas sugieres hacer para cambiar la tendencia del crecimiento futuro?

Debemos separar entre aquellas políticas de impacto inmediato y transitorio, que ayuden a la reactivación económica y aquellas que apuntan al crecimiento de más largo plazo. Sobre estas últimas, hay bastante por hacer, para darle un nuevo impulso a nuestra economía, la que se ha visto aletargada desde hace varios años. El estallido de octubre y la pandemia fueron golpes muy duros, pero hay que estar conscientes que esos embates golpearon a una economía que ya venía adormecida y creciendo bastante menos que en las décadas anteriores.

El proceso de desarrollo consiste en ir constantemente mejorando las instituciones y políticas públicas, en un proceso de mejora continua que no se acaba con las grandes e importantes reformas de los noventas y principios de los 2000, sino que debe concentrarse en avanzar a “reformas de segunda generación”, adecuando, profundizando o incluso eliminando algunas con malos resultados, y enfocándose en dimensiones más cualitativas que cuantitativas. Es decir, pasando desde un objetivo de cantidad como son el número de viviendas sociales, los años de escolaridad y las atenciones de salud, a uno en calidad como serían las preocupaciones por viviendas integradas a la ciudad que aportan a oportunidades de progreso a sus habitantes; educación de calidad y menos segmentada, o atención oportuna y eficaz en salud. Todas reformas más difíciles y costosas de hacer, a lo que hay que sumarle una reforma necesaria a la política y a la forma en que nos ponemos de acuerdo sobre las bases de la nueva etapa de desarrollo, mirando el bien común y potenciando la colaboración, que nos guiará hacia recuperar el camino perdido en los últimos años y avanzar hacia el progreso compartido que todos buscamos.

 

2. Diversos análisis han revelado que el Estado mantiene importantes ineficiencias en el manejo de recursos públicos. ¿Qué grandes cambios consideras deberían realizarse para evitar esas ineficiencias y esta gran pérdida de recursos?

Saldremos de esta pandemia con una situación fiscal muy compleja en endeudamiento y déficit fiscal. Tendremos que aplicar una disciplina fiscal potente para poder recuperar niveles adecuados de recursos frente a la siguiente crisis que seguro enfrentaremos en la próxima década (Si miramos hacia atrás, hemos tenido 1 cada 10 años en los últimos 30). Por lo mismo, la eficiencia en el gasto público es crucial.   La reforma de modernización del Estado que venimos proponiendo hace mucho tiempo, hoy ya dejó de ser un anhelo y pasa a ser una necesidad insoslayable. Esta incluye las reglas que nos impondremos para recuperar la disciplina fiscal, pero también cómo hacemos que los recursos lleguen donde tienen que llegar al mínimo costo y tiempo, y en una nueva relación más cercana y transparente que le exige la ciudadanía.

Estos meses de pandemia han empujado a los Estados a implementar políticas públicas inéditas y hemos podido monitorearlas, con sus aciertos y deficiencias, retrasos y filtraciones de un modo distinto, tanto por la rapidez y dimensión de los programas implementados, como por una ciudadanía muy activa y conectada que devela lo bueno y lo malo, muchas veces con sesgos, pero con una velocidad que nunca antes vivimos. Esta información es muy valiosa y debe estar en el centro de la mayor eficiencia del Estado en diseño, negociación, implementación e incluso evaluación de las políticas públicas y de sus instituciones específicas hacia adelante.

Como mencioné en la presentación, la pandemia ha generado un cambio en la forma en la que el Estado llega con sus soluciones, buscando agilizar ciertos procesos al eliminar intermediarios, pero con ello asumiendo roles para los que no se había preparado, seguramente porque ahí no se encuentran sus mayores ventajas. Creo que esta forma más cercana de actuar no se acabará, por lo que será central, en pos de esa necesaria eficiencia del Estado, hacer una rigurosa evaluación de sus resultados e incluir esa información también en el proceso de diseño e implementación de las políticas públicas del futuro.

Por último, un Estado eficiente, necesita tener control sobre sus programas y políticas públicas. Para ello, debe haber un cambio en la relación con los políticos, donde todos deben ceder para buscar un punto de encuentro, y donde deben ponerse de acuerdo sobre las reglas básicas de esa negociación exigiendo su cumplimiento una vez acordadas.

 

3. ¿Cree que el proceso de la nueva Constitución es una oportunidad para incrementar la confianza social y política?

Sin dudas que una discusión abierta y responsable, nos permitirá llegar a una solución que nazca de la colaboración entre todos, lo que es fundamental para reducir la natural incertidumbre que generan estos procesos, junto con mejorar la eficiencia en la implementación de los cambios.

Hoy debemos estar abiertos a poner los temas sobre la mesa y discutir todas las ideas y propuestas. Todos deben ser parte del diálogo, ya que sólo así el resultado se sentirá como propio y se facilitará la vía para construir mayor respeto y confianza, no sólo hacia las instituciones, sino que entre todos nosotros.

 

Revisa la presentación completa de Andrea Tokman en el siguiente video:

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